sábado, 18 de junio de 2016

Flipped classroom, gamificación e internet.


Estas últimas semanas he tenido la suerte de asistir a dos cursos en Comillas sobre "Creación de recursos digitales" y sobre "La Flipped Classroom", impartidos respectivamente por @juannunezc el primero y por @elenaojando y por @maprats el segundo, pedazo de cracks.

He de reconocer que fui a las sesiones con cierto prejuicio: ¿me van a enseñar a usar internet o el Youtube? La teoría de la flipped classroom no la conocía, pero tras preguntar a Google pude constatar relativamente rápido de que iba el tema: "que los alumnos vengan a clase con la lección trabajada para, dedicar la clase a otras cosas mucho más valiosas..."

Durante las clases volví a constatar una vez más la importancia de un concepto que trabajo tanto en ética, como en finanzas, como en innovación o en este mismo blog he comentado varias veces: la complejidad. Es imposible conocer todas las herramientas que existen en relación con tecnología y educación, es imposible estar a la última, siempre hay cosas nuevas que aprender, compartir es cada vez más importante y en estos entornos cada vez más complejos, la actitud con la que nos enfrentamos al trabajo tiene cada vez más relevancia. Por lo tanto nada nuevo... ¿nada nuevo? ¡¡Todo lo contrario!! Fue una nueva iteración mágica, cada iteración debería de ser mágica y cuando se empieza a perder la magia es debido a que algo está fallando. Si empezamos a perder la magia es simplemente debido a que nos estamos equivocando, y ¿qué pasa cuando nos equivocamos? fácil: tenemos la obligación de aprender.

Llegado a este punto, quiero hacer dos reflexiones 1) un pequeño resumen de lo que he aprendido en estas dos semanas (del latín apprendehere, es decir, los ratones que he cazado), 2) unas ideas sobre la gamificación y el aula.

Los ratones que he cazado
El primero y más importante es un error de concepto muy grave. Hasta la fecha estaba convencido de que tenía mucha más importancia mi habilidad para comunicar (por cierto, progresa adecuadamente, cada vez me lío menos y ya casi acabo todas las frases que... :) ) y los conocimientos que era capáz de transmitir si se comparaban con otras cosas, como por ejemplo disfrutar en clase. Para darle la vuelta a la clase primero tengo que darle la vuelta a mi cabeza.

Segundo concepto que me llevo: "Alguien crea un juego, mucha gente lo perfecciona, pero su éxito final frente a un público depende de la persona que lo presente" (El gran René Lavand). Con esta cita comienza Darwin Ortiz su libro "La Buena Magia". Llevaba tiempo sin pensar en este libro, y este verano creo que lo volveré a leer. Los docentes no somos islas, y personalmente hasta la fecha simplemente me limitaba a "Crear juegos y luego presentarlos". Otros muchos crean juegos, que yo mismo puedo perfeccionar y luego aplicar o por supuesto compartir los que he creado para que se perfeccionen y apliquen por esos mundos. 

Tercer concepto: Youtube. No se puede ser indiferente a esta realidad: si tu no te grabas tus alumnos iran a ver a otro que se haya grabado, y lo que escucharán no será exactamente lo que te gustaría que escuchasen. Hay que grabarse.

Cuarta idea: metodología. Hasta la fecha, todo lo digital lo hacía como hobby. Eran cosas con las que yo disfrutaba y que solían funcionar en clase. Ahora se ha convertido en algo prioritario, que por supuesto no se puede hacer de cualquier manera. Me he grabado y estoy aprendiendo a hacerlo, pero ahí si que hay que acabar las frases y no puede haber ruido ambiente. Hay miles de aplicaciones, pero hay que sistematizar su uso y desarrollar metodologías concretas en su aplicación. Y la metodología fundamental que hay que desarrollar tiene que ver con los alumnos, ellos deben de ser una parte esencial en la generación de contenidos, clasificación de conocimientos y recoger el resultado tanto en su cabeza, como en su red profesional, como en su marca personal.

Gamificación y el aula
Mi amigo @EduHerranz, profesor de la Carlos III parece que por fin va a defender su tesis sobre Gamificación. A él fue al primero al que le escuché utilizar el término hace ya muchos años. A raíz de todo esto, no he podido evitar pensar en el juego, como el elemento valioso al que merece la pena dedicar gran parte del tiempo que antes dedicábamos a la clase magistral. 

Tenemos por un lado herramientas tecnológicas que dan soporte (Kahoot o Socrative por ejemplo), aprovechándose de la circunstancia de que prácticamente todos nuestros alumnos llevan un móvil en su bolsillo. Por otro lado, la parte práctica de cualquier asignatura es susceptible de transformarse en juego (de roles, de resultado, colaborativo donde los que saben apoyan a los que aprenden) o la teórica en un Quiz, con dos o tres preguntas cuya resolución resulte transformadora. Como todo terreno nuevo por descubrir, encierra peligros y hay que tener cautelas. A priori me atrevería a destacar las siguientes notas como relevantes:
  • La tecnología no debe de apoderarse de la clase. Si se usa una herramienta nueva, la herramienta debería de ser para el alumno totalmente intuitiva, y del total de la clase no debería de dedicarle más de tres minutos a la interacción total con la herramienta (incluido logeo, resolución de preguntas, o cualquier otra actividad que requiera mirar a la pantalla del teléfono). Esto significa que si por ejemplo se usa un Kahoot, no tiene que tener más de dos o tres preguntas.
  • La evaluación de la asignatura no tiene que tener relación con los resultados del juego. Una cosa es ganar o perder y otra muy diferente es lo que se está aprendiendo con el proceso. Si ponemos mejor nota a los que ganan estamos convirtiendo el juego en un examen. Esta información debería de ser algo explícito para el alumno.
  • Creo que es preferible el juego colaborativo y por grupos que individual. Grupos pequeños, en los que estén mezclados alumnos avezados con alumnos menos duchos, de tal modo que el que tenga que exponer el resultado sea el segundo alumno (para evitar que se deje llevar).
Tras todo lo anterior, creo que efectivamente estamos ante un cambio de paradigma, ante un nuevo modelo. Llegar a la teoría es fácil y está prácticamente toda ya en Internet. La vida en cambio parece que cada vez está un poco más lejos de ser fácil. Parece contradictorio, pero en esa contradicción creo precisamente que es donde podemos y debemos crear valor: ser capaces de acompañar a nuestros alumnos en ese proceso de descubrir la vida, una profesión y unas herramientas que originalmente están pensadas para facilitarnos la vida a todos. 

martes, 14 de junio de 2016

Generación distribuida y autoconsumo: luz al final del túnel.

Un día te levantas y ha pasado una vida entera. Era por el 2011 cuando hablaba en este mismo blog de lo la "propuesta de Real Decreto sobre la conexión de instalaciones pequeña potencia" que prometía dinamizar el sector de la energía y facilitar la conexión de pequeñas instalaciones tanto para el autoconsumo eléctico como para la comercialización en el sistema. Desde entonces ha llovido mucho, también se han dado muchos días de sol, y sobretodo, ha caído la demanda de electricidad.
Demanda de electricidad en la península ibérica (GWh - Elaboración propia a partir de datos de REE)
Lo que antes era una necesidad para las compañías eléctricas (poder atenuar el enorme crecimiento que estaba viviendo la demanda de electricidad, insuficiente a priori con la generación proyectada, recordemos que estaba entre el año 1990 y el 2008 la generación de energía se multiplicó por dos) se convirtió en una amenaza más. De las múltiples lecturas que se pueden realizar de esta situación, una lectura más, es considerar que sin la generación distribuida, los ciclos combinados supusieron unas pérdidas importantes (ej: la reciente demanda de Gas Natural), ¿qué hubiese sucedido si además de lo anterior se hubiese producido el Boom de la generación distribuida?

Lo que expreso al final del párrafo anterior es una opinión. El hecho fue que el Gobierno español finalmente le puso un impuesto al sol el 9 de Octubre de 2015, poniendo fin temporal a una letanía de amenazas y trabas al autoconsumo.

Parece ser que finalmente todos los partidos salvo el Partido Popular abogan por cambiar la legislación, grandes cadenas internacionales se preparan para el lanzamiento de productos en este ámbito y algunas autonomías están empezando a subvencionar esta energía con independencia de la legislación nacional.

Habrá que estar atentos a esta previsible oportunidad de negocio.

viernes, 15 de enero de 2016

La ley del espejo

En el cerebro parece ser que existen unas neuronas (neuronas espejo o Cubelli) que son responsables de que imitemos el comportamiento de otras personas o de que seamos capaces de sentir lo que otros sienten, es decir, son responsables de gran parte de los mecanismos asociados con la empatía. En línea con estas células, en psicología es común hablar de la ley del Espejo. Según esta ley, las cosas que más nos molestan de los demás, son precisamente los comportamientos que más tenemos arraigados en nosotros mismos. Es decir, el vago es especialmente crítico con los vagos, disculpando por decir el comportamiento de los envidiosos. El envidioso en cambio es mucho más crítico con los envidiosos. En este sentido, un curioso ejercicio es pensar qué comportamientos de los demás criticamos con más frecuencia nosotros mismos.

Tirando de esta ley, y apoyándome en el último post sobre tontos y listos, se puede obtener un montón de información de nuestro entorno. Personas que suelen tener el comportamiento de "tonto-listo" catalogan con frecuencia a personas como tontos o en su caso como listos e inteligentes. Alguien al decir por ejemplo "Fulanito es la persona más inteligente que he conocido" involuntariamente nos está transmitiendo un comportamiento "tonto-listo". Esto en principio puede ser útil, aunque en cierto grado siempre estaremos prejuzgando.

De manera análoga, hay gente en la cual se puede confiar y otra en la que no... personas que dicen aquello de "nunca te puedes fiar de nadie" nos están dando información muy valiosa sobre ellos mismos, gracias también a la ley del espejo.

jueves, 14 de enero de 2016

Sobre tontos y listos

Mi querido profesor Miguel Ángel Ariño lleva ya varios posts en su blog teorizando sobre tontos y listos. Los anteriores mensajes me parecían que enmarcaban muy bien la teoría del tonto y del listo, pero en este último que acaba de publicas hace un rato creo que ha dado totalmente en el clavo.

Dice Miguel Ángel: "Cualquier persona inteligente se pude hacer pasar por tonto, pero ningún tonto se puede hacer pasar por inteligente. A un tonto, dice mi buen amigo y antiguo alumnos Carlos Abadía, se le reconoce enseguida: se cree muy listo." para después de un gran brillante razonamiento concluir que "Personas con capacidad de captar las causas más profundas de las cosas. Ese es el inteligente. He conocido personas con grandes capacidades analíticas y técnicas y sin el más elemental sentido de la realidad. Mucha gente confunde pensar con calcular."

Y aquí es donde quiero aportar mi granito de arena, en total línea con el mensaje.

Creo que los tontos y los listos se acaban identificando y el mundo se puede dividir en "tonto-listos" e inteligentes. Procedo a explicarme:

Una persona puede saber / entender algo o no. Si entiendes o sabes algo lo sabes o entiendes, esto es un hecho y el contrario también es otro hecho: si algo no lo entiendes pues no lo entiendes. Todos conocemos / entendemos muchas cosas y otras muchas no... es más, por pura lógica son muchísimas más cosas las que no entendemos que las poquitas que entendemos. Cuando en un caso concreto una persona es capaz de asumir esta circunstancia está demostrando que usa su inteligencia con sabiduría y por tanto está demostrando ser inteligente. Todos tenemos esta capacidad y por lo tanto todos en principio deberíamos poder ser inteligentes. Si algo no lo sabes no pasa nada.

¿Cuando surge el problema entonces? Muy sencillo, cuando erróneamente se identifica con tonto al que "no sabe o entiende algo" y con inteligente (o listo) al que "sabe o entiende algo". El que procede así está corriendo el riesgo de acabar siendo tonto de verdad. Si piensas que tu mismo eres tonto debido a que no entiendes algo considero que esto no es muy grave, salvo que otros se lo crean y te pueda perjudicar si tu mismo finalmente no sales de tu ignorancia. En este caso sin duda no eres tonto pero puede haber cierto complejo de inferioridad que haya que tratar (o no, se me escapa sinceramente). Tonto de verdad es el listo que le pone la etiqueta de tonto al que no entiende o no sabe algo... y estos son personas muy peligrosas. Cuanto más lejos estén de uno creo que mejor.

Cuando llegas a un sitio nuevo, apoyándome en el ejemplo que comenta Miguel Ángel en su post, no tienes conocimiento todavía. Lo lógico es preguntar por lo que desconoces, y entonces automáticamente, algún listo te puede catalogar de tonto. Este proceso creo que es muy positivo, ya que se realiza una selección natural entre compañeros de viaje que termina siendo positiva para todos.

sábado, 9 de enero de 2016

Una reflexión sobre ética y economía

La economía es la ciencia que estudia las formas más eficaces para satisfacer las necesidades humanas materiales, mediante el empleo de bienes y recursos escasos. La idea de que existe escasez de bienes y recursos es básica para entender en que consiste la economía. Si no hubiese escasez, es decir, si existiesen bienes y recursos ilimitados, no habría ninguna necesidad de hablar de economía. En esta primera aproximación al concepto también merece la pena destacar otras dos ideas:

  • La palabra dinero o el concepto de lucro no aparecen en esta primera definición. No necesariamente todas las formas de economía necesitan del dinero, ni siempre que se habla de economía tiene que estar presente el dinero como instrumento que facilite el reparto de bienes y servicios. Por ejemplo, una biblioteca, es un sistema de gestión de recursos escasos que consigue casar la oferta y la demanda de bienes, sin que intervenga el dinero. En este sentido también, gracias a la tecnología cada vez se están dando más casos de sistemas colaborativos en los que los recursos son compartidos en lugar de comerciados, que son también objeto de estudio de la economía. 
  • El factor humano sólo aparece en relación con “las necesidades humanas a satisfacer”. Esta circunstancia, que podría llegar a ser considerada como anecdótica es sintomática y tiene importancia para entender la relación entre ética y economía. Históricamente, en un gran número de campos de la economía se ha considerado la intervención humana como una premisa de partida para el posterior desarrollo de ecuaciones. En finanzas por ejemplo es común emplear la hipótesis de que todos los inversores son  racionales y tienen las mismas expectativas, o al hablar de la teoría de la oferta y la demanda se considera que todas las personas que participan en el mercado tienen conocimiento pleno del precio del mercado.    

El segundo de los puntos anteriores puede transmitir una idea inicial sesgada: la ciencia relativiza la intervención humana. De esta idea inicial sesgada se podría obtener una conclusión equivocada: la economía no tiene conexión con la ética. Para refutar esta última frase se puede recurrir a argumentos históricos. Por poner dos ejemplos, el propio Adam Smith fue catedrático de filosofía moral en Glasgow o como parte de la fundamentación keinesiana a una mayor intervención estatal en el sistema económico se aducían motivos éticos. Aún así, en la propia definición de economía se puede apreciar como, si la economía tiene que ver con la administración de recursos escasos, y esos recursos escasos los administran seres humanos, con sus ambiciones, emociones, virtudes y egoismo entre otras características esenciales, hablar de economía sin hablar de ética no tiene sentido alguno; y como no lo tiene, siempre que se analiza una diferencia de opinión entre dos economistas, al final generalmente se suele estar ante una discusión ética. En relación con la diferencia de opinión entre economistas no hay que olvidar que la economía es el único campo en el que dos personas pueden obtener el premio Nobel por decir uno exactamente lo contrario del otro, y esto es relevante para la ética.

Como ejemplo de todo lo anterior, es oportuno y relevante el premio Nobel de la economía dado en 2013 a Eugene F. Fama, Lars Peter Hansen y Robert J. Shiller reconociendo su trabajo desde hace décadas en relación con el “análisis empírico del precio de los activos” (literal de la nota de prensa de la académia sueca). El primero (Fama) lleva trabajando desde los años 60, y nunca ha publicado nada junto con el tercero (Shiller), es decir, nunca han trabajado juntos. El trabajo de Fama está relacionado con la denominada teoría del mercado eficiente, la cual partiendo entre otras hipótesis de la racionalidad de los inversores acaba demostrando que en unas condiciones determinadas la futura evolución del mercado no es predecible. El trabajo de Shiller estudia en profundidad la denominada “psicología del inversor” (behavioural finance) y demuestra como la futura evolución del mercado es predecible, debido precisamente a la irracionalidad de los inversores. Estamos simplificando mucho, y por tanto hay que ser cuidadoso. Gracias al trabajo de Fama, entre otras muchas aplicaciones se ha podido estudiar en detalle la problemática asociada con el uso de información privilegiada. Gracias al trabajo de Shiller se puede comprender mejor la naturaleza de las crisis en general, y de las burbujas especulativas en particular. Tanto el uso de información privilegiada como las burbujas especulativas tienen enorme relevancia tanto para la economía en general como para la ética económica en particular, pero en este punto, es más relevante para el entendimiento de la cuestión destacar como a partir de dos teorías contradictorias en origen, se puede llegar a resultados válidos y útiles para todos. La academia sueca, lejos de esconder esta contradicción consustancial a la propia esencia de la economía la premia con el máximo de los honores. Esta contradicción ya la puso Miguel de Unamuno en primera línea en “Del sentimiento tragico de la vida” afirmando que “el más trágico problema de la filosofía es el de conciliar las necesidades intelectuales con las necesidades afectivas y con las volitivas” siendo según Unamuno esta circunstancia clave para definir la existencia humana, estando ligada la existencia, de manera “eterna y trágica” al concepto de contradicción. Por todo ello, la esencia contradictoria de la economía es indisoluble con la propia esencia del ser humano, y no es posible hablar de economía sin estar hablando al mismo tiempo de ética.

sábado, 20 de junio de 2015

Grandes proyectos de inversión... ¿en ciencia?

A lo largo del blog hemos dedicado numerosos posts a hablar sobre el Project Finance como herramienta para financiar grandes proyectos de inversión que de otra manera difícilmente podrían haber sido financiados. Una de las condiciones necesarias comúnmente aceptadas para poder financiar estos proyectos era que el propio proyecto garantizase la inversión, mediante unos flujos de caja futuros predecibles y estables.

Por otro lado, también hemos dedicado algún que otro post a estudiar las bondades de la incertidumbre, como la vida tiende a sorprendernos con una magia que escapa a nuestro entendimiento. Esta circunstancia es antagónica con la búsqueda de flujos de caja estables en los grandes proyectos de inversión, o al menos debería de ser si dejásemos a la vida correr su curso natural... lo voy a explicar mejor: Para financiar una planta petrolífera hay que asegurarse de que el petroleo va a seguir siendo necesario durante al menos los próximos 25 años. La pregunta entonces es evidente y la respuesta desde un punto de vista tecnológico la veo igual de clara (seguro que en 15 años podríamos desarrollar tecnología para que no tuviésemos dependencia del petroleo, si no existe ya :)) que la veo desde un punto de vista técnico-político (ni de broma van a dejar que se desarrolle esa tecnología). Los teléfonos móviles o Internet se ha podido desarrollar de manera natural simplemente porque no existían oligopolios hostiles competidores. Y no hay que irse tan lejos como con el petroleo, la realidad en España la podemos ver con la polémica del autoconsumo y la generación distribuida.

En resumen: por un lado están los grandes proyectos de inversión que requieren un futuro determinado; y por otro lado está la vida, con su infinita capacidad de sorpresa. En este contexo quiero responder a la pregunta ¿merece la pena invertir dinero en grandes proyectos de inversión relacionados con la ciencia sin saber muy bien cuales van a ser los resultados? Creo que se puede responder a esta pregunta con un argumento contundente, y para ello (como se hace en matemáticas para comprender las funciones) vamos a llevar el razonamiento al límite.

Imaginad que ponemos a trabajar juntos a 10.000 científicos en unas instalaciones que hayan costado 2.000M€ asignándoles un presupuesto de 600M€ anuales y vamos a ver qué pasa... ¿tiene sentido la inversión?

Pues afortunadamente lo descrito en el párrafo anterior es una realidad situada en la frontera entre Francia y Suiza y es el CERN. A priori, si analizamos el impacto mediático del CERN podemos ver como el interés en relación con el CERN ha tenido que ver con la antimateria, con el bosson de Higs y con la inauguración del acelerador de partículas: cosas poco útiles a priori.


Eso es para lo que se construyó el acelerador y en definitiva en ello se centra su interés, pero no son ni de lejos los descubrimientos o hechos más importantes que se han realizado en el CERN, ni sus principales beneficios para la sociedad, entre los que destacan:
  • En 1977 desarrollaron la tecnología que permite en la actualidad usar los trackpad y las pantallas táctiles.
  • En el mismo año sentaron en el CERN las bases para el desarrollo de la tomografía (procesamiento de imágenes por secciones) que ha permitido el posterior desarrollo tanto de las radiografías como de las resonancias magnéticas entre otros tipos de tecnologías fundamentales para el diagnóstico y conocimiento.
  • En 1989 crearon Internet como forma de mejorar la forma de trabajar entre ellos y con otros físicos del mundo.
  • El desarrollo de la tecnología asociada con los aceleradores de partículas revierte directamente en nuevas terapias para el tratamiento del cancer como son las terapias de protones o iones.
  • Por otro lado, esta misma tecnología permite importantes avances en la industria aeronáutica, nuevos materiales... la idea central es que toda esta tecnología permite actuar sobre la materia de maneras que antes no eran posibles.
  • Y en definitiva, multitud de avances relacionados con la física en general y con la mecánica cuantica en particular, sin los cuales no hubiese sido posible disponer hoy de los teléfonos móviles, del microscopio electrónico, de la secuenciación del genoma humano, de la energía solar fotovoltaica, de la energía nuclear, de los satélites meteorológicos, del láser (CDs, DVDs...), de los LED...
Por lo tanto, indudablemente SÍ merece la pena acometer grandes proyectos de inversión asociados con la ciencia.

viernes, 19 de junio de 2015

Gobierno corporativo, ética y el compliance.

Mi querido profesor Pablo Fernández escribió hace un par de días un artículo en Vozpopuli titulado ¿Buen gobierno o buenos gobernantes? Esta mañana me ha escrito pidiéndome opinión sobre el artículo y se la acabo de mandar... según repasaba el correo antes de mandarlo he visto que la cosa daba para un post y por ello aquí estoy.

Estimado Pablo,

Te cuento lo que me parece todo esto. A mi hablar de ética es algo que me pone bastante nervioso, y por extensión esto mismo me sucede con el buen gobierno. Antes de entrar en el fondo te comento que toda esta moda me recuerda mucho a cuando salieron las normas ISO de la calidad a finales de los 90's y a principios del nuevo milenio... ¿antes de existir la ISO 9000:2000 no existía la calidad? ¿antes de los 90's no había gente que hiciese las cosas con calidad? ¿todos los que están certificados trabajan con calidad?... pues lo mismo me parece que está sucediendo con todo esto del buen gobierno.

Como bien comentas las normas que hay son suficientemente razonables, lo que hay que hacer es primero cumplirlas, y después en caso de incumplimiento que actúen los mecanismos que deben actuar. Creo que todo esto es un tema cultural muy profundo, que se manifiesta tanto en la televisión cuando todos los referentes de éxito que hay están asociados con tener dinero (sin importar los medios) como en las aulas cuando se premia el repetir cosas como un mono frente al pensamiento crítico o la creatividad. Lo bien hecho bien hecho está y poco más se puede decir... lo único que se me ocurre decir es que, a hacer bien las cosas se aprende... y que para aprender hay que equivocarse... y que si no sabes hacer algo y lo haces por primera vez probablemente lo harás mal... en cambio de lo mal hecho considero que se pueden escribir ríos de tinta, y ahora creo que por fin es evidente que cantidad de cosas se han hecho mal. Aquí considero que hay que ir al fondo y no quedarse en la superficie. El fondo es el conocimiento y la honradez, la superficie es la imagen y la prensa... los políticos que nos gobiernan tienen todos los incentivos para quedarse en la superficie, y si de ahí les metes en los consejos de administración de las cajas de ahorro, o en los de las empresas del IBEX creo está claro lo que pasa.

Por terminar (que podría estar horas) sólo comentar el fenómeno de la proliferación del compliance y el creciente poder de estos departamentos en las entidades financieras. Parece ser que los principales bancos del país están contratando a miles de profesionales bien preparados para trabajar en sus departamentos de compliance... es tanta la normativa que se genera desde Basilea y desde la comisión entre otras fuentes que no dan abasto las entidades financieras para realizar una correcta digestión normativa. Yo que conozco gran parte de la normativa puedo decir con cierto grado de seguridad que estoy convencido de que pocas personas en el mundo la conocen en profundidad, es más, básicamente sólo la conocen dos grupos: los que la crean y algún despacho de abogados que lleve trabajando en esto desde los principios de los tiempos... por lo tanto, hablando de ética que es de lo que estamos hablando, en este marco regulatorio que nos estamos dando ¿quien va a hacer las cosas bien?... ¿no hay riesgo de caer en la parálisis por el análisis?... esto último de hecho ya está sucediendo y es una de las causas del estrangulamiento del crédito. Pues yo personalmente no pienso empezar a hacer las cosas mal, y frente a tanto papel y tanta norma debe prevalecer el sentido común, la razón, la profesionalidad y la buena fe.