viernes, 15 de enero de 2016

La ley del espejo

En el cerebro parece ser que existen unas neuronas (neuronas espejo o Cubelli) que son responsables de que imitemos el comportamiento de otras personas o de que seamos capaces de sentir lo que otros sienten, es decir, son responsables de gran parte de los mecanismos asociados con la empatía. En línea con estas células, en psicología es común hablar de la ley del Espejo. Según esta ley, las cosas que más nos molestan de los demás, son precisamente los comportamientos que más tenemos arraigados en nosotros mismos. Es decir, el vago es especialmente crítico con los vagos, disculpando por decir el comportamiento de los envidiosos. El envidioso en cambio es mucho más crítico con los envidiosos. En este sentido, un curioso ejercicio es pensar qué comportamientos de los demás criticamos con más frecuencia nosotros mismos.

Tirando de esta ley, y apoyándome en el último post sobre tontos y listos, se puede obtener un montón de información de nuestro entorno. Personas que suelen tener el comportamiento de "tonto-listo" catalogan con frecuencia a personas como tontos o en su caso como listos e inteligentes. Alguien al decir por ejemplo "Fulanito es la persona más inteligente que he conocido" involuntariamente nos está transmitiendo un comportamiento "tonto-listo". Esto en principio puede ser útil, aunque en cierto grado siempre estaremos prejuzgando.

De manera análoga, hay gente en la cual se puede confiar y otra en la que no... personas que dicen aquello de "nunca te puedes fiar de nadie" nos están dando información muy valiosa sobre ellos mismos, gracias también a la ley del espejo.

jueves, 14 de enero de 2016

Sobre tontos y listos

Mi querido profesor Miguel Ángel Ariño lleva ya varios posts en su blog teorizando sobre tontos y listos. Los anteriores mensajes me parecían que enmarcaban muy bien la teoría del tonto y del listo, pero en este último que acaba de publicas hace un rato creo que ha dado totalmente en el clavo.

Dice Miguel Ángel: "Cualquier persona inteligente se pude hacer pasar por tonto, pero ningún tonto se puede hacer pasar por inteligente. A un tonto, dice mi buen amigo y antiguo alumnos Carlos Abadía, se le reconoce enseguida: se cree muy listo." para después de un gran brillante razonamiento concluir que "Personas con capacidad de captar las causas más profundas de las cosas. Ese es el inteligente. He conocido personas con grandes capacidades analíticas y técnicas y sin el más elemental sentido de la realidad. Mucha gente confunde pensar con calcular."

Y aquí es donde quiero aportar mi granito de arena, en total línea con el mensaje.

Creo que los tontos y los listos se acaban identificando y el mundo se puede dividir en "tonto-listos" e inteligentes. Procedo a explicarme:

Una persona puede saber / entender algo o no. Si entiendes o sabes algo lo sabes o entiendes, esto es un hecho y el contrario también es otro hecho: si algo no lo entiendes pues no lo entiendes. Todos conocemos / entendemos muchas cosas y otras muchas no... es más, por pura lógica son muchísimas más cosas las que no entendemos que las poquitas que entendemos. Cuando en un caso concreto una persona es capaz de asumir esta circunstancia está demostrando que usa su inteligencia con sabiduría y por tanto está demostrando ser inteligente. Todos tenemos esta capacidad y por lo tanto todos en principio deberíamos poder ser inteligentes. Si algo no lo sabes no pasa nada.

¿Cuando surge el problema entonces? Muy sencillo, cuando erróneamente se identifica con tonto al que "no sabe o entiende algo" y con inteligente (o listo) al que "sabe o entiende algo". El que procede así está corriendo el riesgo de acabar siendo tonto de verdad. Si piensas que tu mismo eres tonto debido a que no entiendes algo considero que esto no es muy grave, salvo que otros se lo crean y te pueda perjudicar si tu mismo finalmente no sales de tu ignorancia. En este caso sin duda no eres tonto pero puede haber cierto complejo de inferioridad que haya que tratar (o no, se me escapa sinceramente). Tonto de verdad es el listo que le pone la etiqueta de tonto al que no entiende o no sabe algo... y estos son personas muy peligrosas. Cuanto más lejos estén de uno creo que mejor.

Cuando llegas a un sitio nuevo, apoyándome en el ejemplo que comenta Miguel Ángel en su post, no tienes conocimiento todavía. Lo lógico es preguntar por lo que desconoces, y entonces automáticamente, algún listo te puede catalogar de tonto. Este proceso creo que es muy positivo, ya que se realiza una selección natural entre compañeros de viaje que termina siendo positiva para todos.

sábado, 9 de enero de 2016

Una reflexión sobre ética y economía

La economía es la ciencia que estudia las formas más eficaces para satisfacer las necesidades humanas materiales, mediante el empleo de bienes y recursos escasos. La idea de que existe escasez de bienes y recursos es básica para entender en que consiste la economía. Si no hubiese escasez, es decir, si existiesen bienes y recursos ilimitados, no habría ninguna necesidad de hablar de economía. En esta primera aproximación al concepto también merece la pena destacar otras dos ideas:

  • La palabra dinero o el concepto de lucro no aparecen en esta primera definición. No necesariamente todas las formas de economía necesitan del dinero, ni siempre que se habla de economía tiene que estar presente el dinero como instrumento que facilite el reparto de bienes y servicios. Por ejemplo, una biblioteca, es un sistema de gestión de recursos escasos que consigue casar la oferta y la demanda de bienes, sin que intervenga el dinero. En este sentido también, gracias a la tecnología cada vez se están dando más casos de sistemas colaborativos en los que los recursos son compartidos en lugar de comerciados, que son también objeto de estudio de la economía. 
  • El factor humano sólo aparece en relación con “las necesidades humanas a satisfacer”. Esta circunstancia, que podría llegar a ser considerada como anecdótica es sintomática y tiene importancia para entender la relación entre ética y economía. Históricamente, en un gran número de campos de la economía se ha considerado la intervención humana como una premisa de partida para el posterior desarrollo de ecuaciones. En finanzas por ejemplo es común emplear la hipótesis de que todos los inversores son  racionales y tienen las mismas expectativas, o al hablar de la teoría de la oferta y la demanda se considera que todas las personas que participan en el mercado tienen conocimiento pleno del precio del mercado.    

El segundo de los puntos anteriores puede transmitir una idea inicial sesgada: la ciencia relativiza la intervención humana. De esta idea inicial sesgada se podría obtener una conclusión equivocada: la economía no tiene conexión con la ética. Para refutar esta última frase se puede recurrir a argumentos históricos. Por poner dos ejemplos, el propio Adam Smith fue catedrático de filosofía moral en Glasgow o como parte de la fundamentación keinesiana a una mayor intervención estatal en el sistema económico se aducían motivos éticos. Aún así, en la propia definición de economía se puede apreciar como, si la economía tiene que ver con la administración de recursos escasos, y esos recursos escasos los administran seres humanos, con sus ambiciones, emociones, virtudes y egoismo entre otras características esenciales, hablar de economía sin hablar de ética no tiene sentido alguno; y como no lo tiene, siempre que se analiza una diferencia de opinión entre dos economistas, al final generalmente se suele estar ante una discusión ética. En relación con la diferencia de opinión entre economistas no hay que olvidar que la economía es el único campo en el que dos personas pueden obtener el premio Nobel por decir uno exactamente lo contrario del otro, y esto es relevante para la ética.

Como ejemplo de todo lo anterior, es oportuno y relevante el premio Nobel de la economía dado en 2013 a Eugene F. Fama, Lars Peter Hansen y Robert J. Shiller reconociendo su trabajo desde hace décadas en relación con el “análisis empírico del precio de los activos” (literal de la nota de prensa de la académia sueca). El primero (Fama) lleva trabajando desde los años 60, y nunca ha publicado nada junto con el tercero (Shiller), es decir, nunca han trabajado juntos. El trabajo de Fama está relacionado con la denominada teoría del mercado eficiente, la cual partiendo entre otras hipótesis de la racionalidad de los inversores acaba demostrando que en unas condiciones determinadas la futura evolución del mercado no es predecible. El trabajo de Shiller estudia en profundidad la denominada “psicología del inversor” (behavioural finance) y demuestra como la futura evolución del mercado es predecible, debido precisamente a la irracionalidad de los inversores. Estamos simplificando mucho, y por tanto hay que ser cuidadoso. Gracias al trabajo de Fama, entre otras muchas aplicaciones se ha podido estudiar en detalle la problemática asociada con el uso de información privilegiada. Gracias al trabajo de Shiller se puede comprender mejor la naturaleza de las crisis en general, y de las burbujas especulativas en particular. Tanto el uso de información privilegiada como las burbujas especulativas tienen enorme relevancia tanto para la economía en general como para la ética económica en particular, pero en este punto, es más relevante para el entendimiento de la cuestión destacar como a partir de dos teorías contradictorias en origen, se puede llegar a resultados válidos y útiles para todos. La academia sueca, lejos de esconder esta contradicción consustancial a la propia esencia de la economía la premia con el máximo de los honores. Esta contradicción ya la puso Miguel de Unamuno en primera línea en “Del sentimiento tragico de la vida” afirmando que “el más trágico problema de la filosofía es el de conciliar las necesidades intelectuales con las necesidades afectivas y con las volitivas” siendo según Unamuno esta circunstancia clave para definir la existencia humana, estando ligada la existencia, de manera “eterna y trágica” al concepto de contradicción. Por todo ello, la esencia contradictoria de la economía es indisoluble con la propia esencia del ser humano, y no es posible hablar de economía sin estar hablando al mismo tiempo de ética.

sábado, 20 de junio de 2015

Grandes proyectos de inversión... ¿en ciencia?

A lo largo del blog hemos dedicado numerosos posts a hablar sobre el Project Finance como herramienta para financiar grandes proyectos de inversión que de otra manera difícilmente podrían haber sido financiados. Una de las condiciones necesarias comúnmente aceptadas para poder financiar estos proyectos era que el propio proyecto garantizase la inversión, mediante unos flujos de caja futuros predecibles y estables.

Por otro lado, también hemos dedicado algún que otro post a estudiar las bondades de la incertidumbre, como la vida tiende a sorprendernos con una magia que escapa a nuestro entendimiento. Esta circunstancia es antagónica con la búsqueda de flujos de caja estables en los grandes proyectos de inversión, o al menos debería de ser si dejásemos a la vida correr su curso natural... lo voy a explicar mejor: Para financiar una planta petrolífera hay que asegurarse de que el petroleo va a seguir siendo necesario durante al menos los próximos 25 años. La pregunta entonces es evidente y la respuesta desde un punto de vista tecnológico la veo igual de clara (seguro que en 15 años podríamos desarrollar tecnología para que no tuviésemos dependencia del petroleo, si no existe ya :)) que la veo desde un punto de vista técnico-político (ni de broma van a dejar que se desarrolle esa tecnología). Los teléfonos móviles o Internet se ha podido desarrollar de manera natural simplemente porque no existían oligopolios hostiles competidores. Y no hay que irse tan lejos como con el petroleo, la realidad en España la podemos ver con la polémica del autoconsumo y la generación distribuida.

En resumen: por un lado están los grandes proyectos de inversión que requieren un futuro determinado; y por otro lado está la vida, con su infinita capacidad de sorpresa. En este contexo quiero responder a la pregunta ¿merece la pena invertir dinero en grandes proyectos de inversión relacionados con la ciencia sin saber muy bien cuales van a ser los resultados? Creo que se puede responder a esta pregunta con un argumento contundente, y para ello (como se hace en matemáticas para comprender las funciones) vamos a llevar el razonamiento al límite.

Imaginad que ponemos a trabajar juntos a 10.000 científicos en unas instalaciones que hayan costado 2.000M€ asignándoles un presupuesto de 600M€ anuales y vamos a ver qué pasa... ¿tiene sentido la inversión?

Pues afortunadamente lo descrito en el párrafo anterior es una realidad situada en la frontera entre Francia y Suiza y es el CERN. A priori, si analizamos el impacto mediático del CERN podemos ver como el interés en relación con el CERN ha tenido que ver con la antimateria, con el bosson de Higs y con la inauguración del acelerador de partículas: cosas poco útiles a priori.


Eso es para lo que se construyó el acelerador y en definitiva en ello se centra su interés, pero no son ni de lejos los descubrimientos o hechos más importantes que se han realizado en el CERN, ni sus principales beneficios para la sociedad, entre los que destacan:
  • En 1977 desarrollaron la tecnología que permite en la actualidad usar los trackpad y las pantallas táctiles.
  • En el mismo año sentaron en el CERN las bases para el desarrollo de la tomografía (procesamiento de imágenes por secciones) que ha permitido el posterior desarrollo tanto de las radiografías como de las resonancias magnéticas entre otros tipos de tecnologías fundamentales para el diagnóstico y conocimiento.
  • En 1989 crearon Internet como forma de mejorar la forma de trabajar entre ellos y con otros físicos del mundo.
  • El desarrollo de la tecnología asociada con los aceleradores de partículas revierte directamente en nuevas terapias para el tratamiento del cancer como son las terapias de protones o iones.
  • Por otro lado, esta misma tecnología permite importantes avances en la industria aeronáutica, nuevos materiales... la idea central es que toda esta tecnología permite actuar sobre la materia de maneras que antes no eran posibles.
  • Y en definitiva, multitud de avances relacionados con la física en general y con la mecánica cuantica en particular, sin los cuales no hubiese sido posible disponer hoy de los teléfonos móviles, del microscopio electrónico, de la secuenciación del genoma humano, de la energía solar fotovoltaica, de la energía nuclear, de los satélites meteorológicos, del láser (CDs, DVDs...), de los LED...
Por lo tanto, indudablemente SÍ merece la pena acometer grandes proyectos de inversión asociados con la ciencia.

viernes, 19 de junio de 2015

Gobierno corporativo, ética y el compliance.

Mi querido profesor Pablo Fernández escribió hace un par de días un artículo en Vozpopuli titulado ¿Buen gobierno o buenos gobernantes? Esta mañana me ha escrito pidiéndome opinión sobre el artículo y se la acabo de mandar... según repasaba el correo antes de mandarlo he visto que la cosa daba para un post y por ello aquí estoy.

Estimado Pablo,

Te cuento lo que me parece todo esto. A mi hablar de ética es algo que me pone bastante nervioso, y por extensión esto mismo me sucede con el buen gobierno. Antes de entrar en el fondo te comento que toda esta moda me recuerda mucho a cuando salieron las normas ISO de la calidad a finales de los 90's y a principios del nuevo milenio... ¿antes de existir la ISO 9000:2000 no existía la calidad? ¿antes de los 90's no había gente que hiciese las cosas con calidad? ¿todos los que están certificados trabajan con calidad?... pues lo mismo me parece que está sucediendo con todo esto del buen gobierno.

Como bien comentas las normas que hay son suficientemente razonables, lo que hay que hacer es primero cumplirlas, y después en caso de incumplimiento que actúen los mecanismos que deben actuar. Creo que todo esto es un tema cultural muy profundo, que se manifiesta tanto en la televisión cuando todos los referentes de éxito que hay están asociados con tener dinero (sin importar los medios) como en las aulas cuando se premia el repetir cosas como un mono frente al pensamiento crítico o la creatividad. Lo bien hecho bien hecho está y poco más se puede decir... lo único que se me ocurre decir es que, a hacer bien las cosas se aprende... y que para aprender hay que equivocarse... y que si no sabes hacer algo y lo haces por primera vez probablemente lo harás mal... en cambio de lo mal hecho considero que se pueden escribir ríos de tinta, y ahora creo que por fin es evidente que cantidad de cosas se han hecho mal. Aquí considero que hay que ir al fondo y no quedarse en la superficie. El fondo es el conocimiento y la honradez, la superficie es la imagen y la prensa... los políticos que nos gobiernan tienen todos los incentivos para quedarse en la superficie, y si de ahí les metes en los consejos de administración de las cajas de ahorro, o en los de las empresas del IBEX creo está claro lo que pasa.

Por terminar (que podría estar horas) sólo comentar el fenómeno de la proliferación del compliance y el creciente poder de estos departamentos en las entidades financieras. Parece ser que los principales bancos del país están contratando a miles de profesionales bien preparados para trabajar en sus departamentos de compliance... es tanta la normativa que se genera desde Basilea y desde la comisión entre otras fuentes que no dan abasto las entidades financieras para realizar una correcta digestión normativa. Yo que conozco gran parte de la normativa puedo decir con cierto grado de seguridad que estoy convencido de que pocas personas en el mundo la conocen en profundidad, es más, básicamente sólo la conocen dos grupos: los que la crean y algún despacho de abogados que lleve trabajando en esto desde los principios de los tiempos... por lo tanto, hablando de ética que es de lo que estamos hablando, en este marco regulatorio que nos estamos dando ¿quien va a hacer las cosas bien?... ¿no hay riesgo de caer en la parálisis por el análisis?... esto último de hecho ya está sucediendo y es una de las causas del estrangulamiento del crédito. Pues yo personalmente no pienso empezar a hacer las cosas mal, y frente a tanto papel y tanta norma debe prevalecer el sentido común, la razón, la profesionalidad y la buena fe.

domingo, 14 de junio de 2015

Los alquimistas

Estoy leyendo el libro de Neil Irwin "Los Alquimistas" y es muy recomendable para todo aquel que quiera entender el mecanismo que rige nuestro sistema desde hace unos 350 años. El sistema que ha permitido las revoluciones industriales, la construcción de increíbles infraestructuras y el impresionante progreso que se ha vivido desde entonces. También explica las crisis (en especial la que llevamos viviendo desde el 2007), la importancia de la confianza y justifica las impopulares decisiones de rescate de instituciones financieras.

Una de las tesis centrales del libro es que la piedra filosofal capaz de convertir el plomo en oro, ansiada por los alquimistas finalmente se descubrió, y está en posesión de los bancos centrales, los cuales son capaces de crear dinero con papel y una imprenta. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, y en este sentido se desarrolla el libro. Desde el Banco Central de Suecia (primer banco central) hasta la actual crisis europea el libro va desarrollando la relación entre confianza y progreso, entre liquidez e inflación, entre riesgo y rentabilidad contando interesantes historias e ilustrando numerosos activos financieros y la mecánica de los mercados.

lunes, 16 de febrero de 2015

¿Es posible entender la turbulencia?


Ya hemos comentado en alguna ocasión que una de las principales propiedades de los sistemas caóticos es la autosimilaridad, o lo que es lo mismo, encontrar pautas parecidas en sitios aparentemente diferentes. Por poner un ejemplo, la ecuación de la membrana permite describir el movimiento del parche batidor de un tambor, el perfil de velocidades de un fluido que se mueve por una tubería o la distribución del potencial eléctrico de una carga aislada. Un tambor, el líquido por una tubería o el campo eléctrico de una carga se comportan siguiendo las mismas ecuaciones.

En esta ocasión vamos a escribir también de sistemas caóticos, pero desde un punto de vista más global. Vamos a trabajar con el concepto de turbulencia y de nuestra capacidad intelectual para entenderla. Es un tema que puede dar mucho de si, que va mucho más allá del objetivo del blog (divulgar y entretener) y del tamaño razonable que debe de tener un post al uso... por ello pido disculpas ya que avanzaré a lo largo del tema en diagonal con el objetivo de transmitir únicamente una idea general (y dar caminos para desarrollarla). Vamos a ello; si queremos hablar de nuestra capacidad intelectual para entender el concepto de turbulencia una propuesta razonable puede ser dividir el post en las siguientes tres partes:

  1. El concepto de turbulencia,
  2. nuestra capacidad intelectual y 
  3. ¿qué quiere decir entender?

1) El concepto de turbulencia.

Sobre ¿qué es la turbulencia se ha escrito mucho? Desde un punto de vista técnico se estudia normalmente en teoría de fluidos. Está asociado con el caos y cierto desorden, y se suele estudiar por oposición al flujo laminar. No es la intención de este post profundizar en conceptos físicos, qué podrían llegar a explicar ¿por qué las pelotas de golf tienen agujeros?... prefiero combinar la visión racional de la turbulencia con otra visión más emocional, y para ello hablaré de Van Gogh. Parece ser que la representación del cielo y las nubes en tres de sus cuadros (La noche estrelladaCamino con ciprés y estrella -primera imagen-, y Campo de trigo con cuervos -segunda imagen-) coincidían casi perfectamente con las características de un fluido turbulento según Kolmogorov (el cual nació 10 años después de que muriese Van Gogh). Lo anterior no lo digo yo, lo dijeron en 2006 varios científicos del CSIC en una publicación de Nature. Parece ser que estos cuadros corresponden con etapas más convulsas en lo sentimental del pintor, en concreto La noche estrellada lo pintó en junio de 1889, durante su estancia en el asilo mental de Saint-Rémy.

2) Nuestra capacidad intelectual.
Ejemplo de dibujo de Jason Padgett

El concepto de capacidad intelectual es otro tema que puede dar de sí hasta lo infinito. Por poner un ejemplo, hablando sólo de la inteligencia Gardner en 1983 enunció la teoría de las inteligencias múltiples según la cual la inteligencia no es vista como algo unitario que agrupa diferentes capacidades, sino como un conjunto de inteligencias múltiples, distintas y semi-independientes. Por lo tanto, si la inteligencia como parte de la capacidad intelectual se puede considerar como un crisol de elementos diferentes entonces tratar de explicar la capacidad intelectual se antoja algo difícil. Hay que tomar cierta distancia y dividir, ante la duda distinguir. Se puede distinguir entre pensamiento y sentimiento por ir a lo sencillo, y ante esta distinción fue Camus el que dijo que "el ser humano aprende mucho antes a sentir que a pensar"... por lo tanto, nos quedamos con el sentimiento.

Continuando con la capacidad intelectual y eso del sentimiento, el caso de Van Goght y la turbulencia me recuerda en gran medida al de Jason Padgett. Jason es un vecino de Tacoma (Washington) que tras recibir un golpe en la cabeza desarrollo la habilidad de dibujar las matemáticas. Parece ser que el fenómeno tiene que ver con el síndrome del sabio (savant) y con la sinestesia. Los savants son personas con una memoria extraordinaria (Kim Peek, es probablemente el savant más famoso, llevado al cine en la película Rainman) y la sinestesia tiene que ver con un fallo en la conexión de nervios entre distintas áreas del cerebro que hacen confundir determinados sentidos (escuchar un sonido al ver un color o sentir el sabor de las palabras). Si Jason tiene la capacidad intelectual para dibujar el número Pi, el efecto doppler o un fotón por qué no iba a ser capaz Van Gogh de dibujar la turbulencia. Si ambos tienen dicha capacidad, ¿esa capacidad tiene que ver más con la razón o con el sentimiento? Vincent Van Gogh escribió a su hermano Theo el 29 de julio de 1890: "Sólo podemos hacer que sean nuestros cuadros los que hablen".

3) ¿Qué quiere decir entender?

Llegados a este punto podemos concluir que no todo se entiende con la razón. La belleza, el humor o la felicidad son algunos ejemplos. El estómago, la hipófisis, las gónadas o el corazón son órganos y glándulas tradicionalmente asociadas con la actividad intelectual sentimental. La ciencia persigue entender, igual que nuestra razón. El determinismo clásico deriva con facilidad en la pregunta ¿Se puede predecir el futuro? Sin duda si, y lo sabemos, y lo sentimos. Evidentemente si estamos ante un fenómeno donde predomine el azar puro no es posible predecir el futuro, pero todo lo que responde a motivaciones humanas (básicamente el 95% de nuestra vida) si es predecible, pero no sólo interviene la razón en estas predicciones. ¿Se puede entender la turbulencia? Si, pero necesitamos apoyarnos en algo más que la razón pura.

Vamos a intentar explicarlo con un ejemplo...

El genial Mandelbrot ideo una serie en apariencia sencilla. La serie es la siguiente:

 \left \{
\begin{matrix}
  z_0     & = & 0 \qquad \ & \mbox{(término inicial)} \qquad  \\
  z_{n+1} & = & z_n^2 + c  & \mbox{(relación de inducción)}
\end{matrix} \right.

Por ejemplo, si = 1 la serie sería 0, 1, 2, 5, 26, 677... si = 0,2 la serie convergería a 0,2763. Para unos valores de c la serie converge y para otros la serie diverge al infinito. Imaginemos que c pudiera ser cualquier número complejo y representásemos en una gráfica si converge cada número o no. Tendríamos la siguiente gráfica:


Y ahora vamos a tratar de entender la turbulencia. El siguiente vídeo representa un zoom en la anterior gráfica. Para hacer el vídeo estuvo trabajando a todo trapo un potente ordenador durante aproximadamente un mes... intentar entender la turbulencia es equivalente a intentar entender el video: la base es sencilla (la aparentemente sencilla serie de Mandelbrot), el desarrollo supera a la razón desde prácticamente el primer instante. Al amable y paciente lector que haya llegado hasta aquí sólo le puedo sugerir que se relaje y disfrute el vídeo... en ocasiones es el mejor camino hacia el conocimiento: disfrutar y sentir.